seguro-jovenes-1Ser joven (entendiendo como joven ser menor de 40 años) no es un impedimento para disfrutar de las ventajas de un seguro de salud. Al contrario, puede ser una ventaja importante si se escoge el seguro adecuado. Existen en el mercado pólizas de salud especialmente pensadas para jóvenes, cuya contratación es más que recomendable. En este post vamos a ver por qué.

En general, la barrera de los 40 años es el momento en que nuestro cuerpo comienza a acusar el paso del tiempo y empiezan a aparecer distintos tipos de enfermedades asociadas a la edad. Es decir, es cuando empezamos a hacer un uso más intensivo de los servicios médicos. Muchas personas creen que ese es el mejor momento para contratar un seguro de salud. Nuestra experiencia nos dice lo contrario: a partir de los 40 puede ser el momento idóneo (siempre dependiendo de las circunstancias personales y familiares de cada uno) de ampliar el seguro de salud por uno más completo que incluya todas las coberturas.

¿Por qué contratar un seguro de salud para jóvenes, si mi salud es buena?

Son varios los motivos que nos llevan a aconsejarlo:

  • Las preexistencias. Es un concepto que es importante conocer puesto que afecta, y mucho, a las coberturas de cualquier seguro de salud. En el momento de contratar un seguro, las compañías exigen una declaración de las enfermedades crónicas o eventos importantes de salud que se padezcan o se hayan padecido en el pasado. Esto se hace a través de un cuestionario el cuál es un elemento precontractual del seguro clave, pero si cabe en los seguros de asistencia sanitaria aún más. Esas “enfermedades preexistentes” y todas las consecuencias para la salud derivadas de las mismas quedan automáticamente excluidas de la cobertura, salvo pacto en contrario y aceptación de la compañía. Evidentemente cuanto más joven se es menos exclusiones se van a tener en este sentido.
  • Las carencias. Otro concepto fundamental, para entenderlo de una manera coloquial es cómo las franquicias temporales o período que hay que pasar para que ciertas pruebas o prestaciones entren en cobertura. Por ejemplo, si se contrata un seguro de salud por primera vez hay que esperar normalmente 6 meses para que una resonancia estécubierta,pero es práctica habitual entre las aseguradoras que, si se tiene un seguro de salud contratado previamente, aunque sea con una compañía distinta, entonces, dicha carencia, entre otras, suelen desaparecer y sí estaría cubierta por el seguro. Por tanto, cuanto mejor salud se tenga a la hora de contratar el seguro, mayores serán las coberturas que ofrezca en ese momento y en el futuro.
  • La ausencia de esperas. Ser joven no significa no tener que visitar nunca al médico, sea éste de medicina general o un especialista, ni tener que realizar pruebas diagnósticas. Este seguro de salud pensado para jóvenes no incluye los gastos de hospitalización (salvo urgencias graves). La gran ventaja de un seguro de salud es que nos da acceso a un amplio cuadro de profesionales médicos y pruebas diagnósticas sin tener que entrar en interminables listas de espera. No se trata de sustituir a las prestaciones de la sanidad pública, pero sí de complementarlas y agilizar el proceso si, por ejemplo, acabamos necesitando una cirugía u otro tipo de tratamiento que, bien sea por su coste o por la disponibilidad de medios en el área en la que vivimos, nos interese realizar en un hospital público.
  • La posibilidad de elegir. Un seguro de salud cuenta con un cuadro de profesionales en prácticamente todas las poblaciones mínimamente importantes. Siempre se puede elegir a qué médico se desea visitar y cambiarlo sin tener que dar explicaciones ni realizar trámites burocráticos.
  • El precio. Un seguro de salud para jóvenes puede contratarse desde tan sólo 15 euros al mes.

Es importante destacar que los seguros de salud para jóvenes no están pensados para un uso intensivo de los servicios médicos ya que generalmente incluyen algún tipo de copago. Su finalidad principal es poner a disposición de personas con buena salud general un servicio de consultas médicas y pruebas diagnósticas ágil y rápido a un precio mucho más económico que la tarifa habitual de este tipo de servicios.

También hay que remarcar que los seguros de salud de este tipo no incluyen los gastos de hospitalización entre sus coberturas, salvo en caso de urgencia vital. Sí incluyen habitualmente la atención médica, tanto en medicina general como especializada, las pruebas diagnósticas (resonancias, TAC, radiografías, análisis, etc.), la preparación al parto y la amniocentesis en embarazos de riesgo, la mayoría de las especialidades médicas (con algunas limitaciones en determinado tipo de pruebas), además de la cobertura de accidentes y asistencia en viaje, además de la realización de chequeos médicos.

En cualquier caso, los especialistas en Salud de AyF Correduría, con muchos años de experiencia, te asesorarán sobre las coberturas que necesitas y el tipo de seguro de salud que más se adapta a tus circunstancias.